El mundo de las estrellas

El mundo de las estrellas. Las reviews de restaurantes y hoteles

El mundo de las estrellas

¿Cuántos de nosotros consultamos las opiniones de otros usuarios antes de comprar un producto o ir a un restaurante/hotel?

Según los resultados de la encuesta realizada en nuestro perfil de Instagram, el 92% de las respuestas recibidas las consultan antes de la toma de decisión.

¿Y cuantos propietarios revisan las opiniones de sus clientes?

La misma pregunta se la hicimos a los propietarios de negocios, obteniendo como resultado una respuesta afirmativa del 86%.

Desde hace ya varios años, hemos adoptado a las reseñas como nuestro medio de referencia y verificación de calidad de los productos o servicios que tenemos intención de consumir.

Sin embargo, el otro día leyendo un titular de una entrevista a Alberto Chicote, venía a decir de forma resumida, que pasaba de las reseñas: “ni las uso, ni las miro ni las escribo” declaraba.

Y, realmente, ¿hasta qué punto nos debe influir en nuestras decisiones?

Hay que tener en cuenta que la percepción de las cosas y las experiencias no es la misma para todos, sin olvidar que algunas críticas son publicadas con mala fe e incluso son falsas; hay casos en los que detrás de las opiniones hay empresas dedicadas a publicar tanto opiniones falsas positivas, para beneficiar al establecimiento, como negativas para todo lo contrario.

Ya ha habido restaurantes que han tenido que “comerse” opiniones negativas de personas que ni siquiera han pasado por su local…

¿Hay una cuantificación de fake reviews?

Según un estudio elaborado por la OCU en 2019, detectaron un elevado porcentaje de fake reviews: hasta un 8,4% de los productos en Amazon; un 6,2% de los hoteles en TripAdvisor; y un 2,1% de los de Booking.

Según comentan, estos datos fueron trasladados a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) así como a la Dirección General de Consumo, sin respuesta alguna.

Gráfica falsas reseñas

¿Cómo detectarlas?

OCU recuerda cómo detectar reseñas falsas, compradas o interesadas:

– El producto tiene comentarios sin “compra verificada”, por lo que no se tiene la certeza de que quien está opinando ha adquirido o contratado el producto. 

– Las opiniones incluyen muchas fotos, incluso vídeos. No es razonable que un producto cuente con muchos usuarios tan satisfechos como para dedicarle tanto esfuerzo a promocionarlo.

– Las opiniones más positivas son las más antiguas. Al ordenar los comentarios por fecha se puede ver si las más benevolentes coinciden en unas determinadas fechas.

– El gráfico de valoraciones para ese producto o servicio tiene forma de C, es decir, hay muchísimas buenas valoraciones (5 estrellas), pero también bastantes muy malas (1 estrella).

– Quienes opinan sobre ese producto o servicio lo hacen mucho y siempre en positivo.

Asimismo, a finales de mayo de este año, entraba en vigor la modificación de la Ley General para Defensa de los Consumidores y de la Ley de Competencia Desleal, para solucionar entre otras cosas este problema, obligando a las empresas a garantizar que las reseñas que acompañan sus productos y servicios son de personas que realmente lo hayan comprado o consumido.

Fuente: OCU

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